Patricia Lee Wynne

La década comprendida entre los años 2007 y 2017, será calificada como una década ganada en Ecuador, señaló Galo Galarza, Embajador de ese país en Uruguay, en entrevista exclusiva con Sputnik.

¿Cuál es la situación después del terremoto?
El terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter que asoló al Ecuador el 16 de abril fue uno de los peores desastres de la historia, con más de mil quinientas réplicas, que afectó principalmente a dos provincias de la Costa ecuatoriana: Manabí y Esmeraldas, y que dejó más de seiscientos muertos, miles de personas heridas, varias desaparecidas, cuantiosos daños de viviendas, infraestructura, escuelas, hospitales, más de 28.000 damnificados. Un desastre cuyos daños se calculan en más de tres mil millones de dólares. La respuesta del gobierno ecuatoriano y de la sociedad civil ante este terrible desastre fue inmediata y efectiva. El propio Presidente de la República, Rafael Correa, se puso al frente de los operativos y en poco tiempo se rescataron más de cien personas con vida de entre los escombros, se reactivaron los servicios de luz eléctrica y agua potable, se habilitaron campamentos y zonas de seguridad.

¿Cómo fue la ayuda internacional?
Todo el país se levantó para brindar su ayuda solidaria y se recibió, debemos reconocerlo, una importante ayuda internacional. Incluso Uruguay que un día antes, el 15 de abril había sufrido un duro golpe de la naturaleza, un tornado que destruyó gran parte de la ciudad de Dolores, en el Departamento de Soriano, envió un avión para operaciones humanitarias en el Ecuador. Y así podría citar a muchísimos otros países e instituciones internacionales que volcaron su ayuda y permitieron paliar esta difícil situación. Nuestro inmenso agradecimiento a todos ellos. Hoy el país se ha puesto nuevamente de pie, las tareas de reconstrucción continúan, las Naciones Unidas han reconocido al gobierno del Presidente Correa por su pronta y efectiva acción para afrontar el desastre natural. Llevará todavía muchos años la reconstrucción completa de zonas que prácticamente fueron devastadas pero hay un ánimo positivo, un alto espíritu para superar las adversidades y salir adelante.

¿De qué manera afectó la caída de los precios del petróleo a Ecuador y cuál es la situación económica actual?

Este desastre natural llegó, además, en el peor momento, cuando la caída de los precios del petróleo afectaron seriamente nuestra economía, más un fortalecimiento del dólar norteamericano que nos quitó competitividad frente a nuestros vecinos que devaluaron sus monedas, a lo que podría añadirse la crisis de la economía internacional en general. El Ecuador tendrá un decrecimiento en su economía este año, pero, tal como han observado algunos analistas, se recuperará en el año 2017 y no es extraño que volvamos a tener cifras de crecimiento.

¿Cuál es el balance de nueve años de gestión del presidente Rafael Correa?

El gobierno de la Revolución Ciudadana, liderado por el Presidente Rafael Correa, pasará a la historia como uno de los mejores gobiernos que tuvo el Ecuador en su historia republicana. Enterrados los odios, las revanchas, las rencillas, la década comprendida entre los años 2007 y 2017, será calificada como una década ganada, no solo por la gigantesca obra pública que quedará para las futuras generaciones: grandes represas hidroeléctricas (por primera vez el Ecuador vende energía a sus vecinos Colombia y Perú), carreteras, hospitales, aeropuertos, puertos, escuelas, etc., sino porque se dio un giro positivo a un país que estaba completamente desmoralizado y sumido en una profunda crisis que afectaba los órdenes político, económico y social.

¿En qué situación estaba Ecuador antes de asumir el presidente Correa?

Recordará usted que los últimos tres presidentes electos democráticamente en el Ecuador no pudieron terminar sus mandatos porque hubo levantamientos populares; la moneda ecuatoriana (el Sucre) perdió tanto valor que fue necesario anclarse en la dolarización, perdiéndose así la soberanía monetaria; más de un millón de ecuatorianos salieron en estampida del país (tal si hubiera ocurrido una guerra civil) en busca de mejores condiciones de vida. Esa fue la década perdida que recibió como herencia Rafael Correa.

El país, por el contrario, tuvo en estos años de Revolución Ciudadana un promedio de crecimiento superior a la tasa de América Latina y el Caribe, vivió un ambiente de paz y estabilidad, algunas familias de las que salieron huyendo del país volvieron y pudieron rehacer sus vidas, se llevó adelante una política exterior independiente y soberana, miles de personas salieron de la pobreza, se dio una verdadera transformación educativa. Es, definitivamente, el Ecuador de ahora, un país diferente y con proyecciones de ser todavía mejor al futuro. Ya sus detractores se encargarán de apuntar sus defectos y limitaciones (nada es perfecto en esta vida), pero repito: puesto en la balanza de la historia el gobierno del presidente Correa pesará más por lo positivo.

¿Cuál es la popularidad del Presidente en la actualidad?

Por todo lo que le digo, la popularidad del Presidente Correa después de nueve años de gobierno sigue siendo alta, algunas encuestas manejadas por la oposición tratan de minimizar esa popularidad y maquillan cifras, pero, a la hora de la verdad, y eso se verá con mucha más claridad cuando termine su mandato, esa popularidad será mucho mayor de lo que mencionan sus detractores. Y estoy seguro que si Rafael Correa se presentaría a una reelección podría otra vez ganar, como ganó en la última elección, en una sola vuelta. Sin embargo y ese es otro hecho que hay que destacar, el Presidente Correa no se quiere perpetuar en el poder, da un paso a un lado y quiere que haya una contienda electoral sin él en el escenario. Esa actitud democrática, pocas veces vista en la región, es digna de aplauso y reconocimiento.

El Presidente ha anunciado su no reelección en 2017. ¿Usted cree que este es el fin del ciclo de la ‘Revolución Ciudadana', como ha sucedido en otros países de América Latina?

No puedo vaticinar qué pasará en las elecciones presidenciales de febrero del año 2017. Todavía no se han definido las candidaturas que participarán en esa contienda electoral. De lo que sí estoy seguro es que habrá una elección bastante reñida. Las fuerzas opositoras tratan de agruparse a como dé lugar. Lo importante es que haya una elección limpia y transparente y que sea el pueblo ecuatoriano el que elija la opción política que le parezca más conveniente. Que la democracia en el Ecuador, en definitiva, siga viva, vigorosa y fortalecida.

Tomado de Sputnik